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Velocidad a prueba de obstáculos

El motor V6 TFSI de alto rendimiento con 260 kW (354 CV) genera un par motor máximo de 500 Nm y acelera de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos. Su velocidad máxima es de 250 km/h. El sonido inconfundible del sistema de escape específico S con dos salidas de escape dobles subraya el rendimiento del motor. Diversas tecnologías respaldan la maniobrabilidad deportiva y la eficiencia del motor.

El nuevo proceso de combustión funciona con gran eficiencia: gracias a su fase de compresión acortada artificialmente permite utilizar una relación de compresión considerablemente mayor. La fase de expansión es mucho más larga que la de compresión, con lo que se incrementa la eficiencia del motor.

En condiciones de carga parcial, el Audi valvelift system permite una apertura muy breve de las válvulas de admisión con un ángulo de 130 grados respecto al cigüeñal y, al mismo tiempo, el cierre anticipado de dichas válvulas. Esto acorta la fase de admisión, aunque, con cargas superiores, el sistema pasa al modo de árbol de levas con un tiempo de apertura más largo y una mayor elevación de las válvulas de admisión. De esta forma, el motor funciona con una relación de compresión normal y el máximo rendimiento.

Cambio tiptronic de ocho velocidades

La fuerza del motor 3.0 TFSI se traslada a la carretera a través de una tiptronic de ocho velocidades. Esto significa que las marchas inferiores son más cortas y deportivas, mientras que las superiores son más largas para aumentar la velocidad y reducir el consumo de combustible. Audi drive select permite un estilo de conducción más eficiente: cuando está activado, la transmisión pasa automáticamente a marcha por inercia cuando el conductor levanta el pie del acelerador circulando a una velocidad de entre 55 y 160 km/h.

La tracción quattro permanente a las cuatro ruedas, que en condiciones normales de conducción distribuye la fuerza del motor con un reparto ligeramente favorable al eje trasero, favorece una conducción deportiva. En caso necesario, la mayor parte de la potencia se traslada al eje que cuenta con la mejor tracción. El sistema de control selectivo del par motor está activo sobre todo tipo de superficie.

El diferencial deportivo opcional optimiza la deportividad y distribuye el par motor mediante dos etapas de superposición activas entre las ruedas traseras. Cuando el vehículo acelera al salir de una curva cerrada, aplica más par motor a la rueda trasera, lo que incrementa la agilidad.

La suspensión de cinco brazos situada en los dos ejes sienta las bases para una conducción deportiva. Su compleja estructura permite una mayor estabilidad en situaciones límite y combina una gran agilidad con un confort considerablemente mayor. El control de la amortiguación de serie ofrece un amplio abanico entre confort y dinamismo. Los amortiguadores CDC (control continuo de la amortiguación) adaptativos se integran con el motor, la dirección, el cambio tiptronic y el diferencial deportivo opcional en el sistema de dinámica de la conducción Audi drive select. Esto permite al conductor adaptar totalmente el sistema de tracción y el chasis a su estilo de conducción.

El turbocompresor

El compresor mecánico del modelo anterior ha sido sustituido por un turbocompresor de gases de escape que funciona según el principio de doble entrada (twin scroll). Esto significa que los tubos de escape de los dos bancos de cilindros están separados entre sí en el colector y en la carcasa del turbocompresor y solo coinciden antes de la rueda de turbina. Esta tecnología mejora las características del flujo y la respuesta de la turbina es más espontánea. Todo ello contribuye de forma considerable a la acumulación rápida y potente del par motor. Los recorridos cortos del gas se ven favorecidos por la posición del turbocompresor, que se encuentra en el ángulo de 90 grados en V de los bloques de cilindros.

La gestión térmica

El cárter y la culata tienen circuitos de refrigeración diferentes. Tras un arranque en frío, la bomba de agua conmutable regula el flujo de refrigerante a través del motor de modo que el aceite alcanza rápidamente la temperatura de servicio. El colector de escape se integra en la culata y está rodeado de refrigerante. Esto contribuye al calentamiento rápido del motor. Cuando el motor está caliente, el sistema reduce la temperatura de los gases de escape, lo que disminuye el consumo, especialmente en un estilo de conducción deportivo.